Animals As Leaders – The Madness of Many (2016) [CLSK Review]

El metal progresivo instrumental regresa con un nuevo trabajo que continúa pavimentando el destacado camino de la banda
the-madness-of-many-animals-as-leaders-2016

Sin mucho anuncio, este año la banda liderada por Tosin Abasi lanzó una nueva placa, que obviamente debíamos comentar antes de que finalice el 2016 para ver si finalmente se colará o no entre las mejores producciones del período. El sucesor de The Joy of Motion llegó a mediados del mes de noviembre con una propuesta que de seguro mantendrá contentos a los fans de la banda, pero vamos por parte.

Animals As Leaders a esta altura es una vieja conocida y una banda precursora en los sonidos “djenteros”, caracterizándose especialmente por la incorporación de elementos del jazz, lo que le da una sensación de improvisación por sobre la calculada métrica de los riffs cortados.

En la primera mitad del disco, podemos escuchamos una fórmula algo particular, en la cual un motivo inicial establece la pauta bajo la cual el tema irá mutando y transformándose, tendrá un solo de guitarra limpio, y volverá a ser atendido al final de cada corte; es algo que pasa en “Arithmophobia” -miedo a los números- cuya complejidad te plantea la duda de si una máquina o un humano es el capaz de lograr ese intrincado nivel rítmico. “Ectogenesis” juega con la misma propuesta, pero haciendo referencia a sonidos electrónicos de los 80 y volviéndose muy oscura cuando el bombo de Matt Garstka y los sonidos graves de la guitarra toman el control.

Uno de los puntos altos de la placa es “Cognitive Contortions”, que a pesar de su propuesta luminosa y alegre en su génesis, se vuelve frenética y acelerada, la más intensa en lo que val del disco y la más épica en su solo, demostrando la versatilidad de una banda que excede en capacidades técnicas a sus pares.

LEE TAMBIÉN  The Jelly Jam - (Prophet) Profit (2016) [CLSK Review]

“Inner Assasins” es uno de esos cortes en que Matt Garstka destaca y donde más se nota esa fusión entre los integrantes, en la cual el ritmo intrincado toma turnos entre instrumentos para nunca bajar los brazos, solo para volverse un poco más versátil al llegar a la mitad. Podemos escuchar con mayor detalle la bateria, que se gana un espacio a medida que se acerca al final, dejando claro que no solo de guitarras se alimenta esta agrupación, aún cuando son fundamentales y las principales en la creación del sonido.

“Private Visions of the World” se inicia como si ya estuviera sonando por varios minutos, y se planta como una composición más cercana al jazz que al rock progresivo, pero con guitarras más agudas y estridencias contenidas, dejando mayoritariamente de lado los sonidos graves y los riffs, para entregarnos una pieza algo más alegre y esperanzadora. Pero esta creación da un giro hacia la oscuridad, otra visión del mundo, como diciendo que las realidades de este planeta son variadas, opuestas e incluso preocupantes.

Pasando la mitad de la placa y al contrario de su antecesora, “Backpfeifengesicht” parte a bajo volumen, como un motor que está hace mucho andando y que se mostrará a un volumen más alto prontamente. El solo de guitarra viene antes ahora, tomando un peso considerable y duro, incorporando pausas, porque esta máquina imparable necesita descansar.

“Transcentience” abraza al jazz en su inicio, constantemente lucha entre la luz y la oscuridad, y es abordada por un frenesí de guitarras y batería, donde la gravedad de a poco comienza a ganar terreno. Por su parte “The Glass Bridge”, uno de los cortes que se centra más en el virtuosismo de las notas agudas que en la marcha constante de los riffs, dando cuerpo a uno de los mejores temas del disco y quebrando definitivamente la fórmula previa del disco; por lo mismo se aprecia mayor sentimiento y una propuesta más afable, por más compleja que sea, técnicamente hablando.

“The Brain Dance” incluye e inicia con una guitarra “acústica”, sonido que escuchamos por primera vez; también se sube al carro de la pasividad primordial y aún así es muy distinta al resto de la placa, al combinar los elementos “desenchufados”, los riffs y un matemático ritmo de batería. Con una propuesta “clásica” a momentos, este corte es el más heterogéneo, haciendo alusión a los innumerables elementos que están en nuestra mente, que podría sonar a dispersión, pero si estamos atentos, sabemos que existe una personalidad que organiza y le da prioridad a todos los agentes involucrados.

“Apeirophobia”, el miedo a la eternidad, es el motivo del corte que cierra el disco con una guitarra acústica al mando, intrigante y desconocida, graficando muy bien el temor a que una vida después de la muerte pueda nunca acabar, donde los sonidos acústicos hablan de un descubrimiento, que al parecer no es lo que esperabas.

LEE TAMBIÉN  The Ocean en Chile (2016) - Descenso al abismo sonoro [CLSK Review]

The Madness of Many nos pilló por sorpresa y nos alegró el fin de año al ser una placa donde la técnica lo es todo, pero sin olvidar transmitir sensaciones y matices que finalmente la convierten en una pieza de arte que requeriría más estudio. Y aún cuando advertimos que Animals As Leaders tiene una fórmula clara de cómo plantear sus creaciones, todas se sienten únicas y bien estudiadas, marca registrada de esta agrupación.

Entonces, ¿qué dicen ustedes? ¿agregamos esta placa los discos del año? Esperamos sus comentarios.

3 Comentarios en esta nota
  • Felipe Farias Villalobos
    12 Diciembre 2016 at 10:25
    Deja una respuesta

    Wen disco!

  • Christian Ignacio Fedez
    12 Diciembre 2016 at 14:36
    Deja una respuesta

    Ese Javier Reyes

  • Vicente Salinas A
    12 Diciembre 2016 at 20:31
    Deja una respuesta

    Ectogenesis <3

  • Deja una respuesta

    *

    *

    Próximos Eventos

    20174jun20:30Russell AllenRussell Allen en Chile 201720:30 Club Amanda

    20179jun21:00Steve VaiPassion and Warfare 25th Anniversary Tour21:00 Teatro Cariola

    201716jun21:00The Neal Morse BandThe Road Called Home Tour 201721:00 Teatro Teletón

    Ver más eventos
    X